Pastel búlgaro de papas y queso
Un patatnik sin masa al estilo de los montes Ródopes, elaborado con papas ralladas, queso blanco búlgaro en salmuera, cebolla, huevos y menta seca, horneado hasta quedar crujiente y dorado.
Preparación
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Paso 1
Calentar el horno a 200°C. Pincelar la fuente para horno con la mitad del aceite de girasol.
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Paso 2
Rallar las patatas con un rallador grueso dentro del recipiente para mezclar.
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Paso 3
Mezclar las patatas ralladas con la sal y dejarlas reposar durante 10 minutos. Exprimirlas y desechar la mayor cantidad posible del líquido que hayan soltado; después, devolver las patatas al recipiente.
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Paso 4
Calentar el aceite de girasol restante en la sartén a fuego medio. Añadir la cebolla y cocinar hasta que se ablande y esté ligeramente dorada.
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Paso 5
Batir los huevos en el recipiente pequeño y luego incorporar el queso desmenuzado, la menta y la pimienta negra.
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Paso 6
Añadir la cebolla cocinada y la mezcla de huevo y queso a las patatas. Mezclar con movimientos envolventes hasta integrar uniformemente.
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Paso 7
Distribuir la mezcla de patatas de manera uniforme en la fuente para horno preparada, presionando para formar una capa compacta. Repartir los trozos de mantequilla por la superficie.
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Paso 8
Hornear a 200°C hasta que el pastel esté bien dorado, las patatas estén tiernas y el centro alcance 74°C.
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Paso 9
Dejar reposar el pastel durante 10 minutos antes de cortarlo en porciones triangulares y servir.
Información nutricional (Estimado)
Seguridad alimentaria
Precaución: medio
Hornear hasta que el centro alcance 74°C. Refrigerar las sobras antes de que transcurran 2 horas, conservarlas durante un máximo de 3 días y recalentarlas a 74°C.
Factores de riesgo
- huevo crudo
- queso perecedero
- relleno abundante y denso