Tajín de cordero con albaricoques
Un guiso al estilo marroquí de cordero tierno, albaricoques secos, especias de aroma cálido, miel y almendras tostadas.
Preparación
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Paso 1
Colocar las almendras en una sartén seca a fuego medio. Tostar, removiendo con frecuencia, hasta que estén ligeramente doradas y luego pasarlas a un plato.
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Paso 2
Colocar el cordero en un recipiente para mezclar y sazonarlo uniformemente con la sal y la pimienta negra.
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Paso 3
Calentar el aceite de oliva en una olla de hierro fundido a fuego medio. Dorar el cordero sazonado por tandas, girando los trozos para que tomen color por varios lados, y pasar cada tanda a un plato limpio.
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Paso 4
Añadir las cebollas a la olla de hierro fundido y cocinar a fuego medio, removiendo de vez en cuando, hasta que estén blandas y ligeramente doradas.
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Paso 5
Añadir el ajo y el jengibre. Cocinar a fuego medio hasta que desprendan su aroma.
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Paso 6
Incorporar el comino, el cilantro molido, la canela, la cúrcuma, la pimienta de cayena y la pasta de tomate. Cocinar a fuego medio hasta que las especias desprendan su aroma y la pasta se oscurezca ligeramente.
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Paso 7
Verter el caldo de cordero y raspar los restos dorados del fondo. Volver a añadir el cordero dorado y sus jugos, llevar a un hervor suave, tapar y cocinar a fuego bajo.
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Paso 8
Incorporar los albaricoques secos y la miel. Tapar y seguir cocinando a fuego bajo hasta que el cordero esté tierno al pincharlo con un tenedor y alcance al menos 71°C en su interior.
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Paso 9
Retirar la tapa e incorporar el jugo de limón. Cocinar brevemente a fuego bajo con un hervor suave si la salsa necesita espesarse.
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Paso 10
Esparcir las almendras tostadas y el cilantro sobre el tajín y servir caliente.
Información nutricional (Estimado)
Seguridad alimentaria
Precaución: medio
Cocinar el cordero hasta que alcance al menos 71°C y esté tierno al pincharlo con un tenedor. Refrigerar las sobras en recipientes poco profundos en un plazo de 2 horas y recalentarlas a 74°C antes de servir.
Factores de riesgo
- el cordero crudo puede contaminar las manos, los utensilios y las superficies de trabajo
- el aceite caliente puede salpicar al dorar la carne
- un guiso tapado de gran volumen puede enfriarse lentamente