Tarta de queso sin horno con miel y moras
Una tarta de queso congelada, sin horno, con una base de dátiles, pasas y almendras, un relleno de queso fresco ligeramente endulzado y una salsa de moras frescas.
Preparación
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Paso 1
Forrar la base de un molde desmontable de 18 cm con papel para hornear.
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Paso 2
Triturar los dátiles y las pasas hasta formar una pasta pegajosa y finamente picada.
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Paso 3
Añadir las almendras molidas y triturar con pulsaciones hasta que la mezcla de la base se mantenga unida al presionarla.
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Paso 4
Pasar la mezcla de la base al molde preparado y presionarla hasta formar una capa firme y uniforme.
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Paso 5
Batir el queso fresco y el labneh hasta obtener una mezcla lisa; después, añadir 30 ml de miel y batir hasta incorporarla de manera uniforme.
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Paso 6
Extender el relleno de queso de manera uniforme sobre la base preparada y alisar la superficie.
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Paso 7
Cubrir el molde y congelar hasta que la tarta de queso esté lo suficientemente firme para desmoldarla y cortarla.
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Paso 8
Triturar brevemente 120 gr de moras con 15 ml de miel, dejando algo de textura en la salsa.
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Paso 9
Dejar reposar la tarta de queso congelada a temperatura ambiente durante 5 minutos; después, abrir el molde y extender la salsa de moras por encima.
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Paso 10
Decorar con las moras restantes y cortar en 8 porciones para servir.
Información nutricional (Estimado)
Seguridad alimentaria
Precaución: bajo
Usar queso pasteurizado, mantener la tarta de queso cubierta durante la congelación y devolver las sobras al congelador sin demora. La congelación da firmeza al postre, pero no destruye los patógenos.
Factores de riesgo
- ingredientes lácteos listos para consumir
- postre congelado sensible a la temperatura
- cuchilla afilada del procesador de alimentos